yast e litel peiyæns

La madre tiene paciencia por naturaleza, haría cualquier cosa por su hijo. He estado buen rato, por noches interminables, observando cómo mese a nuestro hijo hasta lograr dormirlo. Yo, en cambio, cuando me ella da el pibe para dormirlo, tengo que comprar paciencia de donde sea, porque no es mi naturaleza. Pierdo los estribos en la primera de cambio, y pareciera que mi mujer disfrutara con que no pueda hacer dormir al chiquito. Parece empeñarse en demostrar que ella lo maneja mejor que yo. Reconozco el tremendo esfuerzo que hace, pero así y todo ella no da ni un poco de tregua, me clava el puñal con las reglas de juego.

Llego de trabajar y la madre me está esperando, seguramente tan cansada como yo. Me pide que lo cuide un ratito, que lo haga dormir. Me lo entrega, con un moño si hubiera sido posible. Y ahí estoy yo merendando puchero, con el perro saltando alrededor para que lo salude como hacía hasta hace tres meses.

Agarro al chavalito en brazos, y automáticamente la entereza se deshace a pedazos frente a sus ojos de búho, o los berrinches prolongados hasta el afonismo. En un instante paso a tener en brazos una bolsa de gatos y se me pasan por la cabeza mil opciones para callarlo, muchas para nada ortodoxas. Llegué un día a casi darlo vueltas cabeza abajo. Es posta, sentís que le aplastarías la cabeza a tu propio hijo, o que lo harías animalito de globo, como los magos. Son capaces de generarte los sentimientos más extremos.

Cuando sucede esto de noche, los ojos se te parecen a un tragamonedas. Amagás a sentarte y el pibe te tira un ah delicado, se remueve un poquito, es como si te dijera bue, si vos no me movés, me muevo yo. Y no hay tiempo para pensarlo, es un guantazo a los nervios. O te parás y hacés lo que te induce a hacer, o te armás de buenos tapones para los oídos. El climax es progresivo, a medida que uno se pone más nervioso el chico invoca más demonios a su garganta y cuerpo. Se retuerce como víbora, y te preguntás porqué no se lo llevaste a la Pichona para que le curara alguna de esas cosas que las abuelas dicen que los bebés se pegan: mal de ojo, culebrilla, serpentina, no sé.

Hay una barrera que pasar. Un segundo límite. La ira va creciendo lentamente hasta que un mazazo te da en los huevos y éstos pegan en la campana de la cabeza, con violencia. PAM. Tocaste fondo. Lo querés matar. Un segundo de pérdida de la cordura. Sentís que te salís de vos mismo, y que serás el cuco al que tu hijo temerá cuando entienda del miedo como palabra que lo clasifique. Te ves de lejos con el chico en brazos, e imaginás dándole un patadón de arco a arco. GOL.

Un segundo. El chico te tiene agarrado de las bolas, y lo sabe. Cuanto más nervioso te pongas, él se cebará más y más. Lo entretiene clavarte el llanto en la llaga. Estará aprovechando ahora para amansarte? Será que te está preparando para el futuro? Si podés con esto, en el futuro estarás acostumbrado a mis berrinches, y podré ser todo lo caprichoso que quiera. Es eso, o es que te amasa para que vayas entendiendo que de este laburo no zafás, que vos lo invitaste al mundo y ahora tripa y corazón papi, no hay vuelta atrás, aprendelo ahora, vamos de a poquito, de la mano, juntitos. Vos andá destensando los nervios, relajando la impaciencia, aflojando la ansiedad. Y yo voy aprendiendo de a poquito que el mundo no es como yo solo lo quiera sino como pueda convivirlo con los demás, especialmente con vos y con mamá.

Creo que el nivel de locura de las personas se mide en situaciones como esta. Si sos propenso a que tu cabeza se dispare hacia la incoherencia y la psicosis, momentos como este son los indicados para destapar la olla. Si los superás, ya sos otra persona. Es lo que probablemente te convierta en alguien más templado, con capacidad para entender de paciencia (y aunque la pierdas, tengas idea de cómo recuperarla).

Si pasás ese segundo infernal, lo demás es descenso hacia la tranquilidad. Es como abrir los ojos tras vomitar beodo. Ves todo más claro. Volvés a tomar el control que hasta ahora era del chico. Recuperás la compostura y tus pensamientos vuelven a ser tuyos. Le das palmaditas, y descubrís que por lo menos le podés meter ritmo y ayudarte a vos mismo a no pensar en que no se duerme el pibe. Si te animás hasta le cantás. Si sos más osado, hasta inventás algo para cantarte a vos mismo. En definitiva, también vos necesitás la calma que querés que él tenga (esta frase te la habrá dicho la madre ya varias veces: no te pongas nervioso, que lo ponés más nervioso). La empezás a remar y él empieza a cerrar los ojitos despacito, despacito, deeeeeeeesssssspaaaaaaaaciiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiitttttttooooooooooooooo, despacito…

Es el momento que estabas esperando, pero es necesario esperar un poco más. Que se desmaye. Sabés que tiene que ser así. No flaquees ahora, o todo estará perdido. Hay que mantenerse frío y no pensar en que querés que se duerma. Es como cuando te dicen que no te maquines con los fantasmas y vos imaginás más espiritus. Es como un pedazo de canción te gira en la cabeza en loop, y no te la podés sacar de la cabeza. Lo mismo que tener insomnio: pensar que no te podés dormir, hace que no te puedas dormir. Los hijos se vuelven un dolor de muelas, y querer que se apaguen hace que se vuelvan a encender. Así que hay que irse, ponerse en modo IDO, y hamacar al chico un poco más. Y encomendarse al dios que te toque, para no caer rendido antes que él y que se rompa (otra vez), en un llanto de locos.

Pd: la otra noche, con Simón atacado al estilo Linda Blair, y tras una semana en ese mismo tono, mi mujer me confesó que a veces también ella lo quiere matar. Eso me dejó tranquilo, porque ahora sé que es humana y entiende mis padecimientos. Por su lado, el chavalito, hace las mil y una noches sobre nuestras cabezas sabiendo que, cuando se le viene el agua, tira una sonrisita y nos pone tontos, cachondos, blanditos, pelotuditos, baboooooosos

Pd bis: anoche estaba cambiándole el pañal a Simón, mientras jugábamos un rato. Él estaba con la novedad de gesticular con la boca, como si hablara. La madre andaba por la cocina preparando unas milanesas. Simón amagó un par de veces, hasta que dijo mamá, por primera vez. No tengo palabras para explicar la emoción.

5 comentarios sobre “yast e litel peiyæns”

  1. Me pasó mil veces, cuando alguno de los dos llegaba al segundo de ira, el otro se hacía cargo del paquete (Santi en nuestro caso). El pase de brasos era una solución mágica, lograba calmar a la bestia, apasiguarla y sobre todo dormirla. No importa si el cambio era de padre a madre o de madre a padre, lo importante era cambiar, y nunca antes de ese segundo, tenía que ser ahí para que funcionara.
    Varias veces se imaginé una vida paralela post sacrificio infantil, si optaba por el hijicidio sin lugar a dudas incursionaría en el madricidio, y para ser generoso arrasaría con mis suegros tambien, para joder nomás. De ahí las opciones eran multiples, vagaría por el mundo uyendo de la ley, incursionando en distintas fantasías y situaciones disparatadas, eso si, sin nunca más volver a incursionar como padre.
    Después uno regresa de sus vidas paralelas fantasiosas y cae en la realidad de que eso que tiene en los brasos es lo más gratificante que puede haberte pasado (siempre y cuando este callado).
    Agarrate quito, a pesar de lo que parece, la cosa empeora, los llantos se convierten en caprichos y no solo imaginas con liquidarlo sino que se lo terminás diciéndoselo a él en cada ataque. Ese segundo se convierte en minutos, y todo tiende a extremarse (tanto para lo negativo como para lo positivo).
    La paternidad es un viaje de ida, sin destino, solo queda aprender a disfrutar del viaje aunque sea cansador.
    Abrazo

  2. La verdad no podrias haber descripto mejor los sentimientos que fluyen para con nuestros hijos. La naturaleza innata, la paciencia, la bronca, la «quasi» locura, la desesperacion, la pasion, la ira….. EL AMOR!!!!!
    Me encanto. Te felicito! Besos…. a SIMON jajajaja

  3. Simplemente me parece perfecta tu descripción, me rei mucho al leerla.
    Y para dejarte contento te digo que todo va a peor, los caprichos se vuelven incontrolables y los berrinches son como un dolor de muela permanente…imaginate! y eso que ustedes van con ventaja en Argentina solemos independizarnos a los 18 o por ahí, aca los pibes se van con 33 de la casa que horror, yo pienso mudarme sola cuando Renata cumpla los 18…jajaja.
    La vida nos cambió para siempreeeee….y ya nunca más nada volverá a ser como antes, tendremos que asumirlo.
    Salir a comer afuera es un martirio no un placer
    Tomarte una cerveza tranquilamente es casi un milagro, yo antes me tomaba una, ahora me tomo 10 y con pajita necesito olvidar.
    Charlar con una amiga por telefono es una odisea, siempre se caen, piden agua, pis y caca…y no se cuanta cosas mas y claro ya le decis a tu amiga…nena te llamo despues…justo ahí en ese momento dejan de necesitarte, pero claro con las mil cosas que tenes que hacer pasas página y seguis limpiando, juntando juguetes o barriendo migas.
    Mirar TV, jugar con el gato, tomar sol, disfrutar de la playa, cocinar, pasear…son mis metas para cuando Renata cumpla 15 años más o menos.
    Espero todo el día a que sean las 22:00 hs, ¡hora de dormir!…yo gateo por la casa porque no puedo más, ella cabalga con una energía increible…Reni a dormir le digo y ella que ya casi esta hablando me grita noooooooooo….Reni a dormir grito…ella repite noooooo y no se le mueve ni un pelo, acto seguido la agarro de un brazo, ella grita como si la estuviera matando, se revuelca para variar, chirlo en el culo y despues de llorar 10 minutos se duerme.
    Me siento a su lado, la beso, le digo que la amo, le hago unos mimitos, siento culpa por el chirlo y también por el grito que le di mientras «no» comia porque me tiro el plato a la mierda, pero antes se paso el pure por el pelo, se arranco el babero y se ensució el body con el que se iba a ir a la cama y pienso que al día siguiente tendre «más paciencia» y seré una madre más comprensiva. Ahora si 22:30 hs salgo disparada de su cuarto me tumbo en el sofa y dejo que pase el rato sin escuchar mama mama mamaaaa mama mamiii….que me dio tanta emoción cuando lo escuche la primera vez, pero ahora ya es la única palabra que repite 1000 veces al día, que digo día al minuto creo. Es cierto que ahora también dice quiero pis…quiero caca y es mentira voy al baño 15 veces al día con ella, esto significa bajarle el pantalón o bombacha, sacarle el pañal hasta ahí todo bien, la piba se sienta en la pelela y ya esta eso era todo (osea todo al pedo porque no hace nada), la segunda parte es ponerle el pañal se me escapa del baño con el culo al aire, la agarro empieza a darme patadas se da vuelta en la cama hasta que por último y con un granito de paciencia logro al fin ponerle el puto pañal de los cojones…no se porque lo hacen todo tan dificil.
    Ahora sí te digo, me muero cuando me abraza, o me despierta con un besote, o me mira simplemente…el sonido de su risa es mi mayor alegría, me encanta cuando disfruta con algo que le gusta, o cuando viene corriendo a explicarme algo que jamás entenderé porque a la pobre no se le entiende nada…no cambio esta etapa de mi vida por nada del mundo…pero que cansada estoy Dios mio, que estres. Te amo hija y esto que sepas que no es una queja, simplemete estoy contando lo que haces.

  4. A mi me pasa muchas veces de tenerlo en brazos a Juliancito y ver que no se calma, cuando antes de cumplir los 4 meses se dormía en mis brazos mientras le cantaba canciones de mi propia autoría al estilo canción de cuna o mezclando melodías de los más diversos cantantes y adaptándolas con un guión apropiado a su corta edad. Pero después de los 5 meses, me dí cuenta que el crío ya entiende casi todo lo que uno dice y me mira a veces con una cara como diciendo que carajo estás diciendo? y ahí nomás empieza el puchereo y los gritos desesperados que provienen desde su más profundo ser… comienzo a amacarlo cada vez con más bríos, a ver si se calma o se duerme, pero nada cada vez el llanto va increscendo y en un ataque cercano a la ira lo zamarreo diciéndole JULIAN!!! que et PASA!!!! pero nada esto parece sencillamente enojarlo más!!! y ahi es cuando tal cual describís, viene corriendo la MADRE y me dice: NO VES QUE ASI SE PONE PEOR!!! NO TENES PACIENCIA!!! DAMELO!!! y sencillamente el tipo me mira con cara de turro como diciéndome, mirá como te jodo!!! y poco a poco comienza a calmarse hasta quedarse dormido en brazos de su madre!!! QUE MOCOSO CAPRICHOSO!!! me lo hace propósito pienso… y Ahi queda con su madre mientras le arrulla, cuando los brazos de su madre no funcionan al igual que los míos sencillamente la madre tiene su recurso milagroso; Claro hablo de LA TETA, esa TETA que para el es su mundo, su todo, la usa para dormirse, para calmarse de un berrinche, para cuando tiene hambre, para cuando tiene sed, e incluso para cuando quiere demostrarnos que no hay como la madre!!! Mientras lo veo dormirse en los brazos de la madre, cada tanto me tira una Sonrisa como diciendome No te enojes Papi, solo estaba jugando con vos!!! Tonto Te quiero!!! y a esa sonrisa que me derrite, me acerco lo beso en la frente y le digo Yo también te Amo Hijito!!!

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