voyeur (cambalacheando)

Inhibido de acción, observé los gritos, la euforia. Me contuve, ahorré mis injusticias en los puños. Mis dientes dolían unos contra otros.

De pronto pude sentir cómo la cara comenzaba a endurecerse en una mueca de espanto y desilusión, como esperando el golpe final. Los surcos de mis arrugas eran grietas profundas y fosilizadas; por más que me esforzara ya no podría deshacerlas, tan siquiera desdoblarlas para darles otro curso.antonio_berni_manifestacion_argentino

Eran banderas las que ardían. A lo lejos era sangre lo que salpicaba el aire, manchándolo de violencia indistinta. Dedos índices marcando distancia, agitando la garúa compartida. Las botas aplastando una libertad, acallando a la luciérnaga del raciocinio.

Me exasperé, me conmoví. Quise arrojar una botella como esas que ahora manchaban de fuego paredones hermosamente pintados. Odié esos palos que amedrentan con su única palabra, que justifican con ese único deseo, que abaten con ese único y endeble argumento.

Transpiré viendo correr y guarecerse mis ideas. Temblé tragando saliva, creyendo obsoleta la forma de enfrentarse. Ahogué en mi conciencia los viejos sueños del mano a mano objetivo. Lloré; y viajaron por mis mejillas las puntas de lanza que cambiarían lo cada vez más sólido.

Me pregunté porqué?. Me contestó mi silencio, que es la peor respuesta. Un silencio que volvió cual boomerang y me dio de lleno en la cara. Tanteé alternativas, busqué lógicas opciones, transé posiciones, desistí una vez más.

Ahí seguían de lucha, mientras la voz(s) de mando sonreía satisfecha. Pude, puedo, oír el eco en las paredes vacías de mi cabeza. Puedo ver el desfile de dientes coronando la victoria. Puedo sentir entrando en mis venas su venenoso rencor como un cáncer, odiándome porque aunque me esfuerce no puedo creerme sus cuentos, ni festejarle los chistes.

Las primeras sirenas se oyeron a mis espaldas, pasaron por mi lado, se fueron alejando. Terminaron por entrar al televisor. images

Dios, pensé, esto puede llegar a ser demasiado. Ambulancias o bomberos, daba lo mismo. viendo_tv_b_2Malos o buenos, payasos o malabaristas, látigo o espalda, carne o puñal, soga o cuello, con botas o descalzos, izquierda o derecha, daba lo mismo. No hay diferencias a esta altura, me dije, cuando llueva, el agua se llevará sangre mezclada.
Y alguien sonreirá porque sus batallas siempre se ganan, y eso le garantiza la guerra que nadie le ha declarado. Y alguien recibirá su merecido por algo que no hizo, y otro recibirá el castigo por reglas que desoye. Y otro renegará del espanto que nos tienen preparado. Y alguien gritará en una plaza que no es real el césped que pisamos. Y alguien enarbolará banderas de otros patriotas, riéndose sobre sus tumbas. Y alguien observará todo, omitiéndose, tal vez cholulo como si fuera todo una película rodada a la vuelta de su casa. Y alguien dirá, qué barbaridá, así no se puede vivirrrrr…(resbalando sobre sus erres).

Aproveché los comerciales, aburridos anticipos de novelas de la tarde, y me masajeé las sienes. Estiré los brazos y bostecé. Apagué el televisor y me fui a descansar tranquilo porque el día ya había terminado para mí. Ni me dieron ganas de lavarme los dientes.